lunes, 20 de mayo de 2013

Las Grecas vuelven a estar de moda


Las Grecas vuelven a estar de moda


La aparición en 1974 del single 'Te estoy amando locamente' de Tina y Carmela Muñoz Barrull, dos hermanas gitanas de Carabanchel Bajo que actuaban en el tablao de Manolo Caracol y que tenían como público asiduo y admiradores a Paco de Lucía y Camarón, fue un revulsivo en el mundo de la música española. 35 años después el LP que contenía el single, 'Gipsy rock', se reedita en formato vinilo a partir de las cintas originales.
¡Cuidado, que se puede liar la de Las Grecas!
Un nuevo sello, Vinilísssimo, creado por Munster Records es el encargado del trabajo arqueológico que inaugurará su colección donde van a poner a disposición del público material que hasta ahora era imposible de encontrar si no era pagando precios desorbitados en ferias de coleccionista. ¿Qué es lo que tiene el disco de Las Grecas para que unos rockeros como Munster decidan que tiene que compartir catálogo con grupos como Eskorbuto o Johnny Thunders? Vamos a recordar un poco la vida de dos flamencas cuyas andanzas bien podrían estar a la altura de estrellas del rock como Janis Joplin o Pete Doherty.
Actuando en el tablao propiedad de Lola Flores, Caripén, el productor José Luis de Carlos y el músico Felipe Campuzano van a verlas actuar y les ofrecen un contrato discográfico con la multinacional CBS. Con lo mejorcito de la música española (Pepe Ébano, Pepe Sánchez, Johnny Galvao, Luis Cobos, Eddy Guerín o las colaboraciones de Rodrigo y Guzmán de CRAG) se lanza al mercado algo más que un disco, todo un concepto y una forma de entender la nueva música flamenca destinada a públicos más jóvenes y modernos. Un movimiento musical que tomará por nombre el del primer LP de Las Grecas: 'Gipsy rock' y donde se aúna con gran maestría el rock y las guitarras eléctricas con el flamenco y la rumba clásica.
Aunque en los créditos figure sólo el nombre de Felipe Campuzano como autor de los dos grandes éxitos del disco, el conocido 'Te estoy amando locamente' y 'Amma immi', Carmela siempre ha dicho que esas canciones estaban compuestas por ella y su hermana y que ya las cantaban en los tablaos antes de firmar el contrato discográfico. Los arreglos hechos por Campuzano para la grabación de los temas y el analfabetismo en temas legales de las hermanas que justo tenían el graduado escolar y ni siquiera eran mayores de edad, hicieron que las canciones las registrase sólo Campuzano en autores tal y como contaba Carmela en sus memorias.
El disco supo atrapar a todo tipo de público desde el primer segundo. El comienzo de 'Te estoy amando locamente' con el redoble de batería y la entrada de una guitarra salvaje distorsionada a la mejor manera de Jimi Hendrix hizo que todo el mundo se sorprendiera de lo innovador de la producción. Psicodelia, rock duro, voces desgarradas, guitarras distorsionadas y una instrumentación digna de los mejores grupos de rock progresivo de la época se mezclaban con arriesgadas versiones de clásicos como 'La zarzamora', 'Achilipú' o 'El garrotín', por no hablar de la temática de las canciones. 'Orgullo' narraba en primera persona y con voces desesperadas los reproches hacia un amor que sólo las quiere por su dinero y que las deja de lado cuando enferman. Toda una premonición de lo que serían las personas que formarían parte de su vida en un futuro a corto plazo.
Casada por el rito calé antes de los 16 años, Tina tuvo que compaginar sus obligaciones de esposa gitana con la promoción de un disco que las obligaba a viajar por toda España actuando y que originó una separación de la pareja cuando a Tina le quedaban pocos meses para dar a luz a su primera hija.

Giras interminables y ventas masivas de discos hicieron que el dinero entrara a raudales. Las Grecas se compraron un Cadillac beige para viajar en las galas, además de una furgoneta para llevar el equipo de sonido de última generación adquirido en Estados Unidos y otro coche que compraron para que viajaran sus músicos. Chalets de veraneo y casas en un complejo residencial madrileño de lujo, cafeterías en la calle Alcalá, abrigos de pieles, joyas, una tata para criar a la hija de Tina, criadas en casa de sus padres…
En los siguientes discos Las Grecas ya no componían. Entre el mosqueo que tenían por el 'olvido' de incluirlas como autoras de su primer éxito y que no paraban de actuar, la compañía puso a su disposición un equipo de autores para proveerlas de material para los siguientes discos entre los que estaban lo mejor de la rumba y el flamenco como el miembro de los Chichos 'Jeros', Johnny Galvao o el hermano del guitarra flamenco Manolo Sanlúcar, Isidro.
El disco 'Anabalina' lo grabaron en Londres como las grandes estrellas del pop y se les ofreció la posibilidad de rodar una película dirigida por Pedro Masó. Gracias al empresario de una sala de conciertos que las contrató y se fue de la lengua, Tina y Carmela se enteraron de que su mánager las estaba estafando, ya que los conciertos los contrataba por el doble de dinero que les decía a ellas, quedándose con una muy importante suma extra en cada bolo. Al despedir al mánager, los contratos y las galas dejan de golpe de aparecer. Rumores de separación del dúo y una campaña orquestada en su contra. Durante estos años el mánager las había mantenido apartadas de todo lo relacionado con la industria y, al despedirle, ellas se encuentran que no conocen a nadie en el mundillo mientras que él controlaba a todos y se encarga de boicotearlas como venganza.

Sin mánager no hay paraíso

Al verano en paro se le añade la aparición de un músico sudamericano que encandila a Tina y la aparta de su hermana. La falta de dinero, la crisis familiar y profesional y los problemas hacen que Carmela intente suicidarse con pastillas. Carmela explicaba en sus memorias que el novio de Tina le había comido la cabeza a su hermana con espiritismo y magia negra y daba como pruebas que Tina anunció a la familia su intención de disolver el dúo y que vendió el chalet de verano para comprar un Porsche último modelo que regaló a su novio con el que se fue a vivir a Venezuela. Al volver meses después a España de nuevo embarazada, Tina presenta un cuadro de comienzo de esquizofrenia paranoica.
Tina comienza a grabar un disco en solitario con canciones de Manzanita, disco que nunca terminará ya que tras un intento de suicidio es ingresada en el ala de psiquiatría de un hospital. Otra discusión con su hermana en el piso que compartían tras vender todas sus propiedades al no trabajar y necesitar dinero, termina con Tina clavándole un cuchillo a Carmela en el hombro e ingresando en la cárcel de Yeserías.
Con sus cuatro hijas repartidas en casas de familiares y hospicios, Tina vuelve a quedarse embarazada de su nuevo novio, un iraquí que termina abandonándola antes de dar a luz. A Tina la ingresaban en sanatorios mentales de los que se escapa y pasan semanas sin saber de ella. Arruinadas, Carmela emigra a Méjico donde se lleva a su hermana que parecía responder al tratamiento impuesto por los médicos. Tras un año y a la vuelta a España para una revisión, Tina comienza a frecuentar sus viejas amistades de cuando era vagabunda y vuelve a escaparse de casa.
Carmela con Malicia.
En 1989 una revista localiza a Tina. Vive en la indigencia y duerme en coches abandonados. Carmela regresa a España y la vuelve a ingresar. Tina tenía hepatitis, alucinaciones, oía voces dentro de su cabeza y estaba prácticamente en estado autista negándose a hablar y encerrada en su propio mundo.
Vuelta a escapar del hospital, la figura de Tina empieza a ser habitual entre los vagabundos de las zonas de La Latina y Lavapies en Madrid donde sobrevive del dinero que su hermana le da y de pedir limosna. Al final la madre pedirá ante un juez su incapacidad para obligarla a que se interne de nuevo en un sanatorio mental, donde terminará falleciendo en 1994.
Tras la muerte de su hermana, Carmela intentó sin éxito volver a trabajar en la música. Con ayuda de uno de los integrantes del proyecto original de Las Grecas, Nono el Zurdo, en 1998 y junto a una cantante llamada Malicia regraban algunos de sus viejos éxitos, pero no logran la repercusión de antes y terminan separándose. Al año siguiente Carmela aparecerá en varios programas de televisión anunciando la vuelta de Las Grecas, esta vez con su sobrina Saray, la primera hija de Tina, como homenaje a su madre y con canciones compuestas por Manolo Tena entre otros. El disco nunca llegó a grabarse.
Posteriormente se anunciarán nuevos regresos de Las Grecas. Malicia, la cantante que había colaborado con Carmela, se ha hecho con los derechos legales del nombre del dúo y hace un par de años anunciaba su intención de utilizarlo con otra cantante. Algo totalmente legítimo si ha pagado por la patente de la marca, pero muy feo y aprovechado, la verdad.
Si alguien quiere conocer la historia de Las Grecas e intenta consultar lo que se presenta como web oficial del grupo se encontrará con la portada del nuevo disco de Malicia y su compañera bajo el título de 'Las Grecas, volvemos', algo que induce al error y confunde al lector con una biografía donde sólo se hace referencia a la trayectoria de Malicia con una pequeña mención a su trabajo con Carmela y, para mayor despiste, se incluye la portada del último trabajo de Las Grecas reales donde Tina y Carmela aparecían teñidas de rubio con el pelo corto, tal y como lo llevan Las Grecas actuales.