miércoles, 22 de mayo de 2013

¿Existe la maldición de Las Grecas?


Tras ser ingresada de urgencia en un hospital madrileño, Carmela, la hermana mayor 
del mítico grupo de los 70, asegura a LA RAZÓN que sobrevive gracias a la ayuda de su hijo

Carmen Muñoz Barrull (Valladolid, 1954), más conocida como Carmela del legendario dúo Las Grecas, se llevó el 4 de noviembre por la noche un gran susto. Todo ocurrió alrededor de las 23:00 horas. La artista, que se encontraba sola en su domicilio del madrileño barrio de San Blas esperando la llegada de su hijo Julio de 32 años, comenzó a encontrarse indispuesta de repente. Fue entonces cuando telefoneó a su prima para contarle que no se sentía bien, que estaba sola en casa y que tenía miedo de perder el conocimiento. Su prima, a toda prisa, llamó al teléfono de emergencias del 112 para pedir asistencia médica. Rápidamente una UVI móvil del SAMUR y un coche de bomberos se trasladaron hasta el domicilio de la cantante temiéndose lo peor. Carmen ingresó en el hospital Ramón y Cajal alrededor de la media noche y, según fuentes hospitalarias, el motivo se debió a una posible intoxicación medicamentosa que la mantuvo internada en el hospital durante unas horas. Afortunadamente, todo quedó en un sobresalto. Tras este accidente que se suma a la leyenda de Las Grecas, LA RAZÓN ha conseguido hablar en exclusiva con Carmela, que desvela la situación personal por la que atraviesa.

–¿Es la primera vez que le sucede un episodio tan desagradable como éste?
–No. Pero en esta ocasión estaba sola y me asusté porque me mareé y me dio un bajón de tensión. Estoy delicada y me desvanecía aunque no llegué a perder el conocimiento. Mi prima se asustó y llamó a una ambulancia y a los bomberos por si llegaban y no podía abrir la puerta.
–Se comentó que había ingerido un tubo de pastillas y que sufre una depresión, ¿es cierto?
–Eso no es verdad. Sólo tomé una pastilla de Diazepan para dormir, pero es un relajante muscular.
Su ingreso apenas duró unas hora, le pusieron un suero para reanimarla, «algo que me sentó fatal y me puse malísima», reconoce, y una vez que mostró una clara mejoría fue dada de alta, pero ella continúa con miedo a que este suceso se repita, porque en alguna ocasión ha tenido que acudir a urgencias para que la inyecten urbasón y su mayor temor,  que en alguna ocasión «pueda caerme y darme contra algo y perder el conocimiento».

–Aseguran que está pasando una situación personal complicada...
–Es cierto, mi situación económica no es buena, no vivo prácticamente de nada. Tengo a mi hijo que trabaja y que me ayuda si lo necesito. Intento vivir de las actuaciones que me salen. Ahora canto yo sola en alguna sala de fiestas o discotecas. Me suelen contratar dos o  tres veces al mes, pero esto no me da para vivir porque tengo muchos gastos.

Las Grecas, el dúo formado por las hermanas Tina y Carmela Muñoz Barrull, son un claro ejemplo del estrecho límite entre el éxito y la  desgracia. Impactaron con una propuesta musical diferente, peculiares coreografías y vestimenta atrevida. «Te estoy amando locamente», single del que vendieron 500.00 copias, las consagró en el panorama musical de los años 70. «Repetiría todo lo vivido. No tengo que arrepentirme», confiesa.  Tras la disolución el grupo en 1979, Tina y Carmen derivaron hacia un relato de infortunios, especialmente Tina, la hermana menor. Tras diagnosticarle esquizofrenia paranoide en 1983 y protagonizar un incidente con Carmela, pasó por la cárcel y diferentes centros psiquiátricos, incluso vivió en la calle hasta que el 30 de enero de 1995, Tina falleció a los 38 años.

–¿Existe la maldición de Las Grecas?
–Me molesta que lo digan.    
– ¿Le incomoda hablar de su hermana?
–Sí. No voy a programas porque no quiero que se toque más este tema, quiero que la dejen en paz. El hecho de que en una crisis me intentara apuñalar es lo de menos. Una persona en ese estado puede hacer cualquier cosa que esté fuera de lo racional. Nos puede pasar a cualquiera y se le está dando una importancia que no tiene. Me parece vergonzoso, ridículo y absurdo. Lo realmente fundamental es que mi hermana se fue y me dejó sola.
–Si estuviera viva, ¿seguirían cantando juntas?
–Lógicamente. Si Las Grecas no hubieran existido no habrían aparecido Azúcar Moreno, El sonido Caño Roto, ni Rosario, ni Lolita Flores, entre otros.